Reinventar la infancia
Sobre la poesía de Sholeh Wolpé
por: Mohsen Emadi
1.
Pocos días después de la revolución en Irán, comenzaron los primeros movimientos contra los ayatollahs. El primer grito fue el de las mujeres. En un ambiente de ambigüedades, dudas y retóricas políticas del momento, las mujeres sabían que el destino estaba por llegar. Los olores, los colores y las voces revelaban más la identidad de un régimen político que las palabras. La historia de la resistencia de las mujeres iraníes contra los regímenes totalitarios, de monarcas o islamistas, sigue siendo vigente hasta casi dos siglos después. Las poetas siempre estuvieron en la primera línea de esta lucha. En el amanecer de los movimientos libertarios de Irán, que luchaban contra el dogma religioso y la monarquía, aparece la figura de una poeta que también tiene aspectos mitológicos. Un mito que se forma en el siglo XIX y es creído. Táhirih (1814 o 1817-1852) fue parte de los fundadores de una nueva religión en Irán, que construyó una mezcla mística del islam con el cristianismo, zoroastrismo y budismo. Desde el inicio, esta religión fue perseguida por los islamistas. Táhirih, además de ser considerada como una teóloga, es poeta y es la primera mujer en Irán que se quitó su velo en público. La mujer que había perdido su subjetividad, de repente la obtiene por la luz de su cuerpo. En Irán, sin duda, la subjetividad del pensamiento pertenece a la poesía. La imagen de Táhirih se parece mucho a la de Sor Juana. Sholeh Wolpé dedica adrede parte de su trabajo de traducción a esta figura. Wolpé trata de trasladar la historia de la conciencia femenina en la lengua persa hacia otra lengua que ya es su casa de existencia: el inglés. Wolpé, aun nacida en Irán, escribe su poesía en inglés.
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A pesar de que muchos escritores emigran de un lenguaje al otro, Wolpé no realiza una emigración, en cambio ella domina el inglés con propiedad. Es decir, no permite que el lenguaje del imperio devore su subjetividad, es ella la que obliga al imperio a pensar en ella. En el siglo XX fueron muchos los escritores que eligieron una lengua distinta del idioma de su infancia como el lenguaje de su poesía. Por ejemplo, Jean Portante, el poeta de Luxemburgo, nacido en Italia, escribe en francés. Portante inventó una metáfora muy interesante que se puede utilizar acá. Dice: La ballena es el único animal del mar que tiene pulmones. La ballena fue una criatura de la tierra pero con el tiempo debería moverse al mar para sobrevivir. Poco a poco perdió todos sus miembros y se convirtió en un pez, con una excepción, todavía tiene un solo órgano de su época terrestre: los pulmones. Portante habla de su poesía utilizando esta metáfora. Cree él que el ritmo y la respiración en su poesía vienen del italiano pero otros miembros de ella son franceses. Se puede utilizar la misma metáfora hablando de la poesía de Sholeh Wolpé. La poesía nace originalmente como la música y, según Antonio Gamoneda, la poesía es el pensamiento rítmico.
Por eso el pensamiento revoluciona cuando obtiene otro ritmo, en este caso el ritmo de otra lengua.
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La traducción es una parte inseparable del oficio poético de Sholeh Wolpé. En inglés, Wolpé excava tres dimensiones de su vida por la traducción y profundiza en ellas: el exilio, la feminidad y el misticismo. El misticismo, que en sí es una experiencia poética, juega un papel importante en la historia del pensamiento, afrontando el monopolio de lo divino. Ilan Berk escribió: solo los poetas tienen una infancia más larga. Es decir, Wolpé, cuando traduce un poema, traduce su infancia en lengua persa a su infancia poética en lengua inglesa. Hace la traducción de una infancia a otra, de un asombro a otro. Sin embargo, entre estos dos entornos de la subjetividad, vive en el abismo. El abismo entre "yo" y "yo" es el mismo abismo donde reside el motor de la subjetividad poética.
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María Zambrano pensaba que la poesía es un movimiento contra la esperanza de la razón. Sabemos después por Schopenhauer que la razón es un fenómeno masculino y funciona con las tácticas de las guerras. Nietzsche imaginaba que antes de Sócrates existían tres tipos de mujeres: mujer como mujer, mujer como verdad y mujer como mentira. Y según Nietzsche después de Sócrates la mujer como mujer desapareció. Mujer como verdad o mentira es una mujer encarcelada en la dualidad platónica. La poesía, en cambio, lucha contra todos los fundamentos de esta dualidad: la categorización, reducción y extensión, las analogías, etcétera. En la poesía regresamos al nacimiento de las palabras, donde el cuerpo todavía no tiene nombre y no es un objeto político-social. La poesía de Sholeh Wolpé no trata de encontrar el exilio, la feminidad y la rebeldía vía los conceptos. Los ve en el espacio sin nombre del cuerpo: en los olores, los colores y las voces. Y por eso, aun muy particular, es universal. Como señala Ryokan: "Lo particular y lo universal son las dos caras de una misma moneda".
“La poesía de Sholeh Wolpé no trata de encontrar el exilio, la feminidad y la rebeldía vía los conceptos. Los ve en el espacio sin nombre del cuerpo: en los olores, los colores y las voces. Y por eso, aun muy particular, es universal.”
–Periódico de Poesía
Sholeh Wolpé es una poeta, dramaturga y libretista nacida en Irán. Sus actuaciones, en solitario o en colaboración con músicos y artistas han sido aclamadas por el público como fascinantes.
Su obra literaria incluye cinco colecciones de poesía, varias obras de teatro, tres libros de traducciones y tres antologías. Su libro más reciente, Ábaco de la Pérdida (Visor Libros), es aclamado por el finalista del National Book Award, Ilya Kaminsky, como un libro “que ha creado su propio género: la emoción de la lírica combinada con la magia de la narrativa."
Sus traducciones del poeta místico sufí del siglo XII, Attar, The Invisible Sun (Harper Collins), y The Conference of the Birds (WW Norton), y de la poeta rebelde iraní del siglo XX Forugh Farrokhzad, Sin: Selected Poems of Forugh Farrokhzad (University of Arkansas Press) han obtenido premios y han confirmado a Wolpé como una célebre traductora literaria.
El proyecto musical más reciente de Wolpé es un oratorio, The Conference of the Birds, compuesto por Fahad Siadat y coreografiado por André Megerdichian, estrenado en el Broad Stage de Los Ángeles en junio de 2022, con una gira mundial prevista para 2023.
Ha recibido el premio PEN Award in Transltion Long List 2026, PEN Heim 2014, el premio Midwest Book Award en 2013 y el premio de traducción persa Lois Roth en 2010, así como una beca de artista y residencias en los EE. UU., México, España, Australia y Suiza. En 2020, fue nombrada “pionera cultural” por el Departamento de Asuntos Culturales de la ciudad de Los Ángeles.
Las obras de Sholeh Wolpé han sido producidas por Oakland Theatre Project, Inferno Theatre, Northern Illinois University y The Alternative Theatre, entre otros, y han sido finalistas y semifinalistas en el Bay Area Playwrights Festival, Eugene O'Neill National Playwrights Conference, Centenary Stage Women Playwrights, Festival de dramaturgos de Ojai y Festival de nuevas obras de Ashland.
Ha trabajado en sus proyectos literarios con músicos de renombre mundial en la serie Quincy Jones Presenta en The Edye, Skirball Cultural Center Series, Los Angeles Aloud, The Broad Museum, LA County Museum of Art Ahmanson stage, Singapore Literature Festival, UNSW School of Arts and Media Theater, Festival de Literatura de Jaipur y otros lugares.
Sholeh Wolpé viaja internacionalmente como poeta, escritora y oradora. Ha vivido en Irán, Trinidad y UK, y actualmente reside en Los Ángeles y Barcelona con su esposo, el sociólogo Edward Telles. Wolpé es escritora residente (Writer-In-Residence) en la Universidad de California, Irvine.
«El exilio es una maleta con el asa rota», escribe la autora de Ábaco de la pérdida (2022), esta obra sincera, poderosa y conmovedora, que invoca el ábaco como un instrumento para recordar y atraviesa, cuenta a cuenta, las fronteras del lenguaje y del tiempo, distintos países y culturas, desde «una colina en lo alto de Teherán» hasta la ciudad de Los Ángeles, desafiando las tradiciones patriarcales, los mandatos religiosos y la discordia. Un viaje en el que la desdicha «se convierte en dicha», «la pérdida es una lengua / que todos hablamos bien» y «la salida más rápida de un laberinto es / hacia arriba». Quien lee a Wolpé queda atrapado en su mundo, que desgrana las complejidades del exilio, el hogar, la familia, el amor y todo lo que queda por el camino.